En 2004 el Instituto de las Artes Contemporáneas británico encargó a los PSB que musicalizaran la película El acorazado Potemkin. Un largometraje mudo de los años 20, dirigido por Serguéi Einsestein, considerado como una obra maestra con una escena mítica en el mundo de los cinéfilos.
Parece ser que Eisenstein quería que cada 10 años se actualizara la música para que la película se actualizara periódicamente. Y en esas fue ofrecida la oportunidad a los PSB.
Para ellos fue un reto, ya que nunca habían escrito nada similar y nada tenía que ver con escribir música pop comercial, ya que se trataba de componer música ininterrumpidamente específicamente para algo ya construido y reconocido como gran obra, de ideas claras y sensaciones concretas.
Aceptaron y se pusieron a trabajar en ello. Veían la película a la vez que componían para convertir en sonidos las sensaciones que percibían en imágenes y compusieron los 73 minutos de música fusionando partituras que componían para instrumentos clásicos de cuerda con elementos electrónicos. Casi toda la pieza es instrumental, salvo en momentos puntuales. Todo un reto, algo que nadie había hecho hasta entonces y que les podía salir mal, tomando un riesgo innecesario para su ya reconocida carrera.
Una vez la música fue compuesta decidieron que Torsten Rasch y la Orquesta sinfónica de Dresde fueran los encargados de interpretar la parte clásica de la obra.
Después vinieron arreglos, detalles de sonidos para que cuadraran con momentos de la peli (disparos, roturas de objetos, etc.), y finalmente la grabación y la mezcla.
El resultado es la mejor obra hasta el momento, como composición musical, de los PSB.
De los 73 minutos, a mí me enloquecen muchas de las partes de la pieza, prácticamente toda ella, fusionando momentos trance, disco, hi-energy, etc., con violines, trompetas, chelos… Es absolutamente impresionante, especialmente el final. Algo nunca antes imaginado, y que te estremece de tristeza, pasión, fuerza, revolución…
Uno de los mejores momentos, para los PSB (y para muchos) es la pista que han denominado “After all”, en la que se recrea la matanza de la escalera de Odessa, basada en hechos reales.
Los PSB compusieron para esa parte una música nerviosa, inquietante, trágica, con violines y electrónica perfectamente mezclados, y con los sonidos de los disparos entre medias.
A mí me encanta, aunque considero que hay momentos mejores en la pieza, pero esta parte, cantada, crítica, en la que se ven asesinatos mientras se canta en contra de la guerra y la música acompaña de un modo magistral uno de los mejores momentos del cine de todos los tiempos, creo que merece una mención aparte.
Os dejo con el vídeo. Debajo está la letra y la traducción (según mi criterio).
Parece ser que Eisenstein quería que cada 10 años se actualizara la música para que la película se actualizara periódicamente. Y en esas fue ofrecida la oportunidad a los PSB.
Para ellos fue un reto, ya que nunca habían escrito nada similar y nada tenía que ver con escribir música pop comercial, ya que se trataba de componer música ininterrumpidamente específicamente para algo ya construido y reconocido como gran obra, de ideas claras y sensaciones concretas.
Aceptaron y se pusieron a trabajar en ello. Veían la película a la vez que componían para convertir en sonidos las sensaciones que percibían en imágenes y compusieron los 73 minutos de música fusionando partituras que componían para instrumentos clásicos de cuerda con elementos electrónicos. Casi toda la pieza es instrumental, salvo en momentos puntuales. Todo un reto, algo que nadie había hecho hasta entonces y que les podía salir mal, tomando un riesgo innecesario para su ya reconocida carrera.
Una vez la música fue compuesta decidieron que Torsten Rasch y la Orquesta sinfónica de Dresde fueran los encargados de interpretar la parte clásica de la obra.
Después vinieron arreglos, detalles de sonidos para que cuadraran con momentos de la peli (disparos, roturas de objetos, etc.), y finalmente la grabación y la mezcla.
El resultado es la mejor obra hasta el momento, como composición musical, de los PSB.
De los 73 minutos, a mí me enloquecen muchas de las partes de la pieza, prácticamente toda ella, fusionando momentos trance, disco, hi-energy, etc., con violines, trompetas, chelos… Es absolutamente impresionante, especialmente el final. Algo nunca antes imaginado, y que te estremece de tristeza, pasión, fuerza, revolución…
Uno de los mejores momentos, para los PSB (y para muchos) es la pista que han denominado “After all”, en la que se recrea la matanza de la escalera de Odessa, basada en hechos reales.
Los PSB compusieron para esa parte una música nerviosa, inquietante, trágica, con violines y electrónica perfectamente mezclados, y con los sonidos de los disparos entre medias.
A mí me encanta, aunque considero que hay momentos mejores en la pieza, pero esta parte, cantada, crítica, en la que se ven asesinatos mientras se canta en contra de la guerra y la música acompaña de un modo magistral uno de los mejores momentos del cine de todos los tiempos, creo que merece una mención aparte.
Os dejo con el vídeo. Debajo está la letra y la traducción (según mi criterio).